sábado, 6 de noviembre de 2010

un desván


Recorriendo desvanes encontré un conejo muerto, un vestido de abuela manchado con vino, tres ratas, el inconfundible olor a viejo, un guardapolvo herido, la herencia sudada, un mantel de hule,cinco victorias con sed,los anteojos de mi abuelo al lado de sus rifles de cacería, la palabra clausurada de catorce cadáveres belgas, un par de camperas de cuero y dos platos hondos, uno con agua y otro con pasto, dejados a los reyes magos que nunca vinieron.

1 comentario:

Dorotea dijo...

quiero seguir leyendo..